Reírnos entre mujeres hasta corrernos

Había una vez un mundo donde las mujeres se acariciaban.
Hubo un tiempo de brujas
en el que entre nosotras fluían las manos,
los besos suaves en los labios,las bocas convertidas en ríos, los cuerpos en agua.

Estoy segura de que una noche sin luna
nos arrebataron eso que era nuestro.

Se que construíamos historias de amor
y tejíamos redes de caricias.
Amándonos entre nosotras.
Dándonos placer, tocándonos.

Apagué la luz y encendí una vela
como antes ellas prendían el fuego.

Y puse mis manos en la piel de mi amiga,mi hermana.

Recordando eso.

Le susurre al oído bajito , bajito,

-te quiero

bonita

eres preciosa-

Enredé mis dedos en su pelo lleno de serpientes
Bebí su olor para siempre
Chupé su cuello
Lo sostuve sin peso sobre mi mano
Besé su boca abierta
Cada pedacito de su ser sagrado
Bendiciéndolo
Mojándolo

Mojándome

Convertidas en mujeres-peces
Adentrándonos
Llenos los dedos de hilos líquidos
Fuimos tejiéndolos

Mujeres en llamas

Sagradas

Deshaciendo el amor para volver a hacerlo.

Quien no ha probado el sexo entre mujeres desconoce el sabor del origen, el olor del amor.
Necesitamos abrazarnos desnudas y compartir el sueño.
Vernos en el infinito orgasmo de la mano de una mujer.
Empaparnos juntas.
Reírnos hasta corrernos.

Olernos el coño,

Averiguar a qué huele.

Recordar el primer olor, el último canal, la cueva sagrada.

A qué huele el coño ?

El coño huele a madre.

20130328-005904.jpg

foto Migue Quirogea

22 comentarios en “Reírnos entre mujeres hasta corrernos

  1. Qué escandolosa eres. Por un momento pensé que lo de tu hermana lo decías en sentido literal y me he asustado bastante. ¿Te parece parangonable el sexo entre mujeres al sexo entre hombres?, en un sentido amplio es evidente que si, pero profundizando más, quizá estés de acuerdo en la afirmación de que el sexo masculino es invasivo por diseño y mucho mas violento. (No es lo mismo penetrar el recto con un pene que estimular el clítoris o el punto g con los dedos, pongo por caso…).

    Será la procreación la que nos obliga a entendernos. ¿Cuánto y cómo se relacionarían hombres con mujeres y al revés si los bebes los trajese una cigüeña o crecieran en el campo o los tuvieran hombres con hombres y mujeres con mujeres o cada cual por sí mismo…?

    ¿Tan mediatizados estamos por nuestro cuerpo?, no quisiera, yo me inclino por pensar, me gusta pensar así: que hombre y mujer somos el mismo ser en cuerpos distintos, pero creo que no vas a estar de acuerdo (tan realizada que te sientes como madre y amamantadora universal) y que ademas tardarás cinco semanas en contestarme.

    Besos asexuados para ti.

    • pues no estoy tan en desacuerdo contigo como imaginas, yo tambien creo q somos la misma cosa en cuerpos diferentes, muy diferentes, pero en esencia la misma cosa. pura energia vibrando, somos.
      respecto a lo del sexo con los hombres y con las mujeres, pues no es igual, claro, diria que una aprende a dejarse amar mejor por un hombre cuando ha amado a una mujer, cuando reconoce la belleza y el infinito que es el cuerpo femenino, tan suave , tan jogoso, tan precioso.

      penetrar puede ser muy frio y puede ser muy hondo . yo ya solo dejo entrar a los que se quedan en el fondo. los que me aman desde el vientre. q no es desde la polla. 🙂 y desde ahi el sexo es curativo, sea con hombres o con mujeres.

      • Agradezco una respuesta tan inmediata, no me gusta quejarme y menos porque sí.

        Es un tema que me apasiona, escribí al respecto en mi humilde blog

        http://juancarlosbarona.blogspot.com.es/2012/04/hombre-o-mujer.html

        Estamos impregnados de nuestro cuerpo, invadidos por él, que suena paradójico y por eso me encanta, el cuerpo nos hace creer que somos hombres o mujeres cuando en realidad somos seres, personas, somos luces cuyo alimento es la vida interior y exterior, cuya razón de ser es lucir e iluminar y asociarse con otras luces en una catarsis de energía…

        Ese suele ser el argumento favorito de la bisexualidad, que no deja de ser una etiqueta como otra cualquiera y por eso mismo un mal necesario, la orientación para los mas torpes, los mas ciegos. Yo no me siento bisexual. He padecido tanto por causa del sexo, qué culpa tendrá el y mi cuerpo, mas bien he sufrido por la concepción que he tenido del sexo, que lo que mas me tienta las mas de las veces es prescindir de él por completo. Me relaja cuando soy capaz de relacionarme con alguien al margen de tensiones sexuales, suelen negociarse tan mal, y eso me resulta mas fácil con los hombres, mis amigos, sin connotación. Qué descanso en el juego del rechazo, si no necesitas no deseas, si no deseas no te ofreces, si no te ofreces no te desprecian…

    • Los seres humanos somos sexuados por naturaleza, y por ser esa nuestra esencia nos relacionados de unos modos u otros frente o con el mismo sexo o el contrario. Somos hombres y mujeres, siempre, en cuerpos de hombres o mujeres o viceversa, porque ser hombre o mujer no lo da un pene o una vulva, sino lo que uno identifique en su cabeza, y siendo así, a pesar de ello o por ello, a un hombre le puede atraer otro hombre y a una mujer otra mujer o ambos dos. Kindsey estableció una relación de 6 grados desde el homosexual puro al heterosexual puro, cada uno nos encontramos en un punto, aunque no queramos reconocerlo o aún reconociéndolo y no actuándolo. Y luego está pequeño, mínimo porcentaje de individuos que no se relacionan con ningún sexo y que tampoco quieren jugar al juego de los sexos, al de las relaciones, los encuentros, los placeres. Perdón por meterme en esta conversación, pero no pude evitarlo.

  2. Llegué hasta usted gracias a una amiga. Me recomendó tu rincón. Ahora navego entre tus gavetas, armarios y baules, descubriendo secretos que no conocía… como un niño juego y invento más historias. Luego te las cuento.

  3. Me refería a mi comentario, fíjate que escribí y me cito “… un niño juego y invento más historias”… por eso luego de postear me di cuenta del horror 😀 y por eso la fe de erratas. Tú lo haces desde un ipad, yo desde una Samsung tablet. Maravillosas herramientas. B-)

  4. Viajamor, te escribo para no perder mis alas incipientes.

    Antes que nada decirte que me apasiona todo lo que escribes, y que aunque mi realidad no tiene nada que ver con la tuya, me parece tan maravillosa, que sé que aunque ahora me es difícil, en un futuro ni muy próximo ni muy lejano empezaré a volar, muy alto. Bien alto, para poder alcanzar uno de ésos cielos que tan bonito pintas con tus palabras. Ahora, te contaré mi cuento:

    Hoy mis alas han estado a punto de desplegarse, por primera vez, para dar paso a una breve historia de sexoamor entre mujeres. Una primera historia, una luz incipiente con la que quedar deslumbrada, probablemente de por vida. Hoy era el último día en que poder acariciar las brillantes escamas de una mujer-pez. Pero finalmente las circunstancias han sido caprichosas (incluso puede que algo crueles), y mañana la mujer-pez se marchará a una tierra de fuego (que no de volcanes)… a su propio fuego. Por el cual, mucho antes, ya albergaba la intención de no querer volver. Y por ello me siento triste. Y aunque sé que todo es un torbellino, que de tantas vueltas seguro me hará reencontrarme conmigo misma, o con ella misma, o con otra persona en sí misma… ahora me falta ésa luna llena sagrada y virgen. Repleta de sexo. Y de amor. Y de todo bien revuelto pero igualmente legible por separado, como cuando mezclas la leche con aceite.

    Sólo te escribía, como dije al principio, con el fin de no perder mis alas incipientes. Porque ahora no dejan de perder plumas, y sé que compartiendo mi pequeño cuento, es más probable que se fortalezcan con más rapidez, y así puedan sanar antes.

    Tras este breve relato, ya me despido. Muchas gracias de antemano por leerme… ¡Ah! Y se me olvidaba un pequeño consejo: nuncanuncanunca jamás, dejes de mostrarle tus cielos a todxs aquellxs que se te entregan… Pueden convertirse en una cura del alma (y si no, he aquí la prueba) 🙂

  5. no llego a comprender eso pero si lo expresas con tanto sentimiento algo real hay , pero preguntale a la mayoria de mujeres verás que nada le llena más que hacerlo con un hombre un hombre de berdad que las trate con delicadeza y con fuerza al final es algo puro y magico

    • Probablemente, si le preguntas a la mayoría de las mujeres, te dirán que nunca han estado con otra mujer y que tal vez lo anhelen en sus más profundas fantasías. Sin duda alguna lo que Viajamor nos comenta es definitivamente real… muy real…

    • claro que puede ser mágico hacerlo con un hombre, pero no hay porqué decir que a la mayoría nada nos llena más. Supongo que a las mujeres por lo general les cuesta reconocerlo porqué desgraciadamente siguen habiendo muchos tabús y prejuicios. Por mi parte puedo decir que hacer el amor con una mujer que te guste es increíble, y verlo desde fuera me da mucho mas placer que ver a una pareja heterosexual (y actualmente tengo pareja masculina). Viajamor, el poema me ha encantado..

  6. A qué huele no lo sabría decir pero tu verdad suena como si la hubieses escrito directamente con el clítoris en flor ; )

  7. Sin duda un hombre jamás conocerá el cuerpo de una mujer como la propia mujer. Estoy segura de que la mayoría de muejres si no han estado con alguna mujer (que no es mi caso), les encantaría probar, pero los tabues de nuestra sociedad aun son demasiado fuertes.

  8. Cuenta Marina Mayoral (La Voz de Galicia 22-X-1999) que en su casa de Madrid oye
    sonidos de otras viviendas sin que pueda precisar su procedencia. El verano del año
    pasado escucho durante una noche las jadeos y suspiros de una mujer que se prolongaron
    durante variashoras de esa noche, así como de noches siguientes. Luego durante el
    otoño y en un tono algo más bajo (tal vez por cerrar la ventana) los oía durante los
    fines de semana y algún otro día entre semana. Este verano se volvieron a oír al
    volumen del primer día, y con jadeos, gritos y sies de un nivel desconocido para ella.
    Una noche tratando de averiguar su procedencia se asomo al balcón y observó como
    otros vecinos asomados a sus ventanas y balcones parecían tener la misma intención
    que ella. En los días siguientes escuchó como al parecer otras mujeres contagiadas por
    la deshinibición de la desconocida empezaban a imitarla y se escuchaban los suspiros
    y jadeos de otras mujeres (aunque sin alcanzar el volumen y duración de la primera) a
    cualquier hora del día o la noche. Y termina Marina Mayoral: Lo raro es que sólo se
    escuchan mujeres, los hombres ni ríen, ni jadean, ni suspiran, ni nada de nada ¡Que
    cosa más rara!

  9. Para mi diría que el coño (aunque prefiero decirle concha) huele a libertad. Huele a pureza, a deseo,.. pero un deseo profundo, algo de adentro. del alma. grita en silencio. huele a éxito también. a billetes nuevos o páginas antiguas de libros olvidados. huele a placer infinito. al entrego ilimitado, a la unión absoluta… si tales cosas tuvieran un sentido del olfato, claro. Pero me encanta lo que escribiste, pienso que eres maravillosa 🙂

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