Por qué un día mandé al Teatro tal y como lo conocía a la mierda

Me he dedicado muchos años a ser actriz. Nada más. Así de triste era mi vida.

Empecé a los quince como aficionada, así llaman a l@s que no estudian pero tienen mucho morro para subirse a un escenario. Con diecisiete trabajé en mi primer espectáculo profesional, uno de Lorca, con miriñaque y todo, en un teatro muy grande.

Esa primera vez yo era muy joven pero recuerdo mi decepción y extrañeza cuando al acabar las funciones la directora me dijo que yo no iba a cobrar porque al ser tan joven e inexperta estaba pagada por todo lo que estaba aprendiendo.
Tragué, me conformé y acepté una realidad económica con la profesión en la que he vivido casi quince años.

” No hay dinero ” ” No va a cobrar nadie ” ” Hay que poner dinero para la producción ” ” No voy a cobrar pero voy a hacer un personaje que me gusta mucho” ” El teatro es así ” ” La profesión es así ”

Tengo treinta y un años. Soy madre de una niña de cuatro. He tardado quince años y he necesitado parir y parar, para darme cuenta de que eso es una auténtica

MIERDA.

De que ese lugar en el que me he colocado como artista ni me favorece, ni me alimenta, ni me conviene, ni me compensa , NI ME INTERESA.

Alguno o alguna muy list@ alguna vez pensó aquello de ” por amor al arte ” y se lo hizo creer a much@s artistas que todavía hoy siguen trabajando GRATIS mientras el arte les mea en la pierna.

Yo ya no .

Prefiero mil veces prescindir de la actriz si no es honrada con dinero.

Hace un año comencé un proyecto , el último , una novela adaptada por una directora con verdadero talento. Durante todo ese tiempo , hasta el estreno , puse toda mi energía , que es mucha , y mi amor, por que saliera adelante. Sabía que no habría dinero hasta la primera función. Sabía que si no conseguíamos financiación habría que poner de cada bolsillo , y eso tenía muy claro que no lo iba a hacer ( aunque después , por supuesto , pusimos ) . Una mañana me senté sin nada más que mi seguridad , en la oficina de una conocida bodega de vinos y pedí treinta mil euros. Y me dijeron que sí. Después no nos dieron esa cantidad pero nos dieron dinero suficiente para estrenar y pagar lo que la compañía decidió pagar.

Y qué fue lo que se decidió pagar? ?

Luces ! Cables! Treinta metros de telas! Una coreografa para cinco minutos de movimiento! Un técnico alemán ! Un proyector de cuatro mil euros! Cuatrocientos euros de programas de mano para el primer día! . ..

Mientras las actrices y demás personas del equipo seguíamos pagando nuestras dietas y nuestros viajes.

¿ Alguien pensaba , gente alguna con más de treinta años en la profesión , que si se gastaba casi todo en lo técnico no habría dinero para pagar lo humano ?

Por supuesto que no! En ésta profesión la gente traga , acepta ! Consienten trabajar duramente y gratis el tiempo que sea.

” Si lo tengo que recuperar dentro de dos años lo haré! ”

Y yo de repente me canse. Un día fui al ensayo, me senté , las mire a todas y pensé

” Esta no es mi guerra ”

Y me fui.

Estrené, disfruté de las funciones y al volver a mi casa, con mi cachorrita y mi hombre, me despedí.

Salí discretamente de la pista de baile y me senté.

No fue fácil. Tuve que enfermarme, quedarme sin aire más de dos meses. Morir a una vida. Fueron muchos años enganchada a la creencia de ” la profesión es así, pero el teatro es mi vida ”

Y ya no. Ni creo que la profesión sea sólo así ni el teatro es ni mucho menos mi vida.

Ahora creo que la responsabilidad es de cada artista. De nuestra capacidad de decir, como cualquier trabajador o trabajadora , ” no trabajo gratis.”

Ahora si alguien quiere que me suba a un escenario o que me ponga delante de una cámara va a tener que pagarme. Y pagarme bien , porque soy muy buena. Y porque no tengo tonterías como tantas y tantos actores que todo lo cuestionan y todo lo preguntan. ¡Y si no vuelvo a trabajar pues no trabajo! , y tan tranquila. Ya no lo necesito .

¡Se acabó! ¡Me he reprogramado !

La vida es millones de veces más bonita y más interesante que un escenario o un cine .

Y ya está .

El dinero es también energía.
Si doy , se me devuelve.
El dinero es energía de-vuelta.

Y colorin colorado éste cuento no ha hecho más que empezar.

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4 comentarios en “Por qué un día mandé al Teatro tal y como lo conocía a la mierda

  1. Esa es la pena de nuestra profesión. Llevo 5 años vivendo en tenerife, después de dejar “mi mundo” en Madrid en un teatro importante, no podía más!! Ahora me encuentro aquí, con 32 años, dos hijos de 2 y 4 años y añorando esa mierda!! Se que me voy a reencontrar!!!

  2. Hace unos meses dejé de estar enojada.
    Yo estaba en mi profesión, en Italia, haciendo comedia del Arte, flamenco, danza ritual, lo que me daba la gana. Tenía mi pequeña empresa, un amante y un futuro esplendido en Roma, la ciudad de los sueños. Estaba en el escenario, en una villa, me habían contratado para que amenizara con mi hermosa danza, una fiesta. Miré al infinito y allí estaba la luna, salió de golpe me sorprendió, me fascinó y sentí como me envolvía la emoción y el placer de estar viva.

    Un día normal, me llamaron de casa, mi hermano había dejado de pagar su hipoteca y echaban a mis padres a la calle. Silenciosamente recogí mi casa, me despedí de mi amante, agaché la cabeza y volví a casa con la sensación de no merecerme aquello. Ayude económicamente en lo que pude, me quedé en un colchón en una casa vacía y decidí castigarme, No volver a subir a un escenario. Me quedó algo de dinero, más algunos trabajos y decidí no renunciar, sino elegir. Hice un posgrado de producción y con una beca me matriculé en un master. Mientras, y con mucha, mucha emoción decidí emplear mi cuerpo en la creación de lo más importante. Mi hijo, Aarón. Da igual lo que haga, el cambio está en nuestro interior, a veces tenemos que enfrentarnos a tanta mierdas, que hasta nos creemos que lo somos. Hace seis meses viví y disfruté lo segundo más grande, después de dar a luz que he echo, y para lo que no hace falta que cuente como controlé mi enojo… En mis brazos, rodeada de mi hijo despedí a mi madre. Ahora soy lo que siempre he sido, una hermosa, brillante mujer de cuarenta años que ha elegido no vivir más enojada, que les den por culo a todo el que no entiende porqué sonrío y que se follen a otras. Pues como bien dices, yo me vendo caro.
    Un saludo, me encanta tu blogg

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