Se me ha escapado el cuerpo por la puerta

20140320-224010.jpg

Se me ha escapado
Lo siento
Y ahora no te quiero decir por dónde

Se me ha escapado el cuerpo por la puerta
Pero te juro que he arañado las paredes mientras salía
Si lo hubieras visto

Cómo te ibas a imaginar que hoy por la tarde
se te fuera mi vida por la ventana

Me he ido
Y ahora no te quiero decir por dónde

No tengo pan
Ni flores
Ni he dejado piedrecitas por el camino

Ya no te quiero

Estoy acostada en una cama que se hace día
Porque era muy de noche contigo
Y he llegado muerta de fríos

¿Qué regalo no abriste?
¿ Por qué te empeñaste en vivirme en inviernos ?

Qué lejos

Qué de tiempo de repente

Ha estallado en mi frente como un torbellino de pájaros negros

Nadie te hubiera creído la primera vez
cuando me dijiste
– Entre tantos millones cómo voy a volver a encontrar este jardín.
Dame la mano. Que quiero quedarme . –

Pero yo lo hice

Y ahora arrastro dos árboles muertos
Y una cascada de niebla

Mañana cuando me despierte
será de día
tendré hambre
y no te ofreceré ninguna manzana

porque esta vez

la manzana

me la voy a comer yo
incluso puede que lluevan fresas
peras
uvas
y miel.

– Viajamor / Elena Alonso –

Foto Brooke Shaden

Un comentario en “Se me ha escapado el cuerpo por la puerta

  1. No me gusta leerte, y por eso lo hago. Porque de alguna forma tus palabras me duelen. Eres todo lo incoherente que no me permito ser, y todo lo luminosa que me gustaría ser. No me gusta esa a la que muestras, y no me preocupa que seas o no seas tú, tan solo me importan tus palabras y lo que dices, y no me gusta. Representas todo aquello que me duele, un alma que no se entiende a sí misma la mayor parte del tiempo, pero que estalla en destructiva incoherencia cuando su corazón le grita “¡hasta aquí!”, y deja atrás devastación y dolor. Dolor para sí, dolor para otros, dolor…
    No te engañes, soy menor que tú, nací más tarde. Pero no te confíes tampoco, soy mucho más sabio de lo que puedo aparentar, porque de alguna forma aún me dejo convencer de que estoy equivocado, y me muerdo la lengua muchas veces. Pero aquí, contigo, no lo haré aunque te duela, o aunque me duela a mí. Creo que eso hace honor a lo que te propones con tu blog, y eso lo admiro. Pienso que a tu manera, tú también eres muy sabia.
    De hecho, todos somos infinitamente sabios durante toda nuestra vida, pero nos cerramos a esa sabiduría por los demás. Nacemos puros, completos e infinitos, pero adoptamos la insana costumbre de encauzar nuestra vida a través de nuestra mente, de nuestra razón, de nuestro estúpido entendimiento, de lo que entienden los demás. Tan solo cuando nuestra vida no puede ser más incoherente es cuando estallamos, cuando anhelamos esa sabiduría perdida que no nos ha abandonado, pero ha quedado tan maltrecha que ya no sabemos reconocer cuando nos habla. Nos encerramos en una mente enferma, y tan solo recibimos pequeños avisos cuando nuestra cordura está pendiente de un hilo, y así nos va. Entonces cambiamos todo lo que no nos encaja y escuchamos a medias esa sabiduría, porque nos conviene, y comenzamos a sentir como brillamos una vez más. Pero no es duradero porque el mal sigue siendo el mismo, nuestra incoherencia, nuestra razón, nosotros.
    No existe un final feliz para nuestra historia, porque estamos condenados a que solo tenga un final, pero acostumbrados a que tenga muchos. Nos gusta el “vivieron felices y comieron perdices”, pero eso no existe. Existe el “vivieron muchos años de duro trabajo, con momentos buenos y malos, pero tuvieron valor y los superaron hasta que les llegó la muerte, primero él luego ella”. Nos asusta la vida y por eso no la pensamos, y por eso también sufrimos innecesariamente, porque al pretender huir de ella lo que hacemos es correr hacia adelante sin mirar dónde pisamos, sin tomar consciencia de a dónde vamos.
    Tú para mí representas todo eso. Eres un fénix maravilloso que renace de sus cenizas para continuar viviendo, sin más propósito que el de seguir siendo maravilloso y renacer de sus cenizas. Brillas con fuerza y eso lo admiro y lo envidio, pero no percibo otra cosa que un juego de luces precioso, mucho más bonito de lo que yo brillaré jamás, de lo que querré brillar jamás.
    No me gusta leerte y por eso lo hago. Porque tengo la esperanza de que algún día tu luz me alcance del todo. Tengo la esperanza de que la edad te muestre, como a mí, que el verdadero enemigo es la lucha y nosotros mismos, y que el problema no es que muchos no se den cuenta de esto, sino que quienes somos conscientes de ello nos unamos a esa lucha, nuestro enemigo, para abrir la mente de otros.
    UN SALUDO.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s