Hay muchas formas de morir, esta es una.

Hace nueve meses tuve un hijo que se rió en mi vientre, me dijo adiós y se fue.

Son los platos estrella. La vida que crece. Las flores que se vomitan por la boca.

Me fui a no llorar a un bosque.

“Hay muchas formas de morir. Esta es una. Me veo caminando por un bosque. Fuera es de día pero dentro es de noche. Camino entre árboles sobre una tierra muy oscura. No voy a ningún sitio. Esta es mi casa. No tiene nada que ver con el miedo ni con la tristeza. Sólo quiero estar en este bosque y caminar. Nunca se va a hacer de día ni voy a salir de aquí. No hay nadie. No tengo nada que hacer. Solo caminar.
Hay muchas formas de morir. Esta es una. No tiene nada que ver con el dolor. Es irse y seguir estando sin estar. Es haberse ido sin irse. Es estar muerta entre gente que está viva.
Estoy en este bosque. Me veo caminar. Hay muchas formas de morir. Esta es una.”

Me quedé embarazada como quien es pegada a una vida que crece sin que le digas crece. Tenía miedo y quería sujetarla. Sangraba. Cerraba las piernas. Temblaba.

– Tengo miedo. Si me muevo sangro.
– Pero no puedes sujetarlo, no depende de ti, ni un embarazo ni un aborto. Relájate y deja que sea lo que tenga que ser. No hagas nada.

Tuve un hijo que me miró a la cara y me dijo No voy a quedarme. Y se reía viendo cómo lloraba. Los niños y los muertos pueden. Se les permiten ciertas violencias. En el mundo de los vivos se llora.

“Lleva esta piedrita blanca que encontraste en la playa y le representa a un lugar al que nunca vuelvas. Entiérrala, mi amor. Dile que agradeces que pasó por tu cuerpo, que le sueltas, que puede volver si quiere, pero que ahora ya nada le retiene en este tiempo. Deja que se vaya y dale el lugar que ocupa en nuestra historia, el lugar que le corresponde.”

Estuve dos meses embarazada creyendo que estaba embarazada. Se fue un poco antes. Lo supe porque sangraba y porque un día me tumbé en la cama y me dijo adiós y porque me puse a llorar. Pero de eso me di cuenta más tarde. Entonces solo quise sujetar la vida que se me escapaba entre las piernas. Y creerme un par de semanas más que todavía estaba embarazada.
No me hice ecografías ni revisiones. Tenía un cuerpo que se estaba encargando de todo. De gestar una vida y de soltarla.

Una mañana fui al hospital. “Ya no hay nada. Solo queda el cuerpo lúteo.” Imaginé a mi bebé envuelto en algo muy bello. Algo que le había acompañado hasta el final de algo. El cuerpo lúteo.

Entré en el bosque.

“Ahora es difícil que algo me despierte. He decidido parar. Me he ido tranquila y sin peso. Estoy en paz.”

Si no hubiera sido por la piedra, por el hombre que todo, si no hubiera sido porque me di cuenta, puede que me hubiera quedado muerta en algún lugar.

“La gente viene el tiempo que viene, Elena, hay unos que se quedan ochenta años y cien y otros tan evolucionados que con un instante tienen, no necesitan más que tocar y seguir. Imagínate cómo son, la fuerza que tienen.”

He gestado tres vidas, dos nacidas que se llaman Nahla y Newen y otra por el aire que era tan fuerte tan fuerte que le escuché reirse en mi vientre, que me dijo adiós y que se fue.

Las tres una sonrisa muy grande.

#Viajamor

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6 comentarios en “Hay muchas formas de morir, esta es una.

  1. Gracias por compartir… estuve en las mismas, dos meses, pero fui al hospital desde que empecé a sangrar. Me lo querían quitar,pero antes le hice yo salir, bailando y pariendolo que era como yo quería. Ahora si que entiendo lo de soltar! No tengo hijos de carne y hueso pero soy mejor madre que antes, porque ya entendí que no me pertenecen. En casi dos años pasé de ver un aborto como lo peor del mundo a verlo ahora como un regalo. Agradezco haber sido consciente y no dejar que me lo robaran, ni mi embarazo ni mi cuerpo. Un abrazo

  2. Una vez se dispara el mecanismo biológico que crea a un ser humano, el formarlo célula a célula, no depende de sus padres ese desarrollo, y si sigue su curso natural vivirá o morirá así de manera natural, pero lo mágico de esta magia y que valga la redundancia, es que el disparo del mecanismo biológico es mucho más allá del acto en que se mezclan los portadores de la herencia genética, sino en ese disparo que produce una mirada, luego el morderse los labios, seguido de “puedo saber tu nombre”, acompañado de “cómo ha sido posible que en esta tarde soleada yo me haya encontrado con una mujer tan fascinante como tú”, y también “te pido por favor que no tengas miedo de mí, porque se me quema el alma invitarte a un café en el bar de aquella esquina solo para que este instante se deslumbrantemente largo en mi memoria”; y el gatillo sigue deslizándose…. y tus hermosos labios de mujer se entre abren para decir suave y tiernamente sí, y ese sí dura 4 horas de esa tarde que termina en noche con tu número de teléfono ya listo para recibir mi invitación de WhatsApp, y al tercer día nos encontramos con esa extraña sensación sofocante en el estómago, y nuestros rostros se tiñen de rosado al nuevo encuentro, y ambos estamos implícitamente de acuerdos en queremos encontrarnos, en que nos gusta por algún hechizo mágico que estemos juntos, y quereos escucharnos en nuestros detalles particulares de vida que por alguna razón desconocida hoy ya nos interesan, y así, el mágico disparo pronto nos lleva al dulce y cálido abismo de tu ser, y allí se nos mezclan nuestras esencias, para que siga el otro imparable disparo que es por donde comenzó este mi comentario, así que aunque la fase final quizás no pueda completarse desafortunadamente, o al contrario, queda también en la memoria y en el “alma” esa fase inicial del disparo que nos hizo….. ¡Nos queda todavía que fuimos nosotros que estuvimos juntos en esta vida aunque quizás el recuerdo se haya desdibujado!
    Robinson Marte

  3. Hola Helena, yo también camino y camino por ese bosque nocturno, sin llorar, tras la perdida hace un año y medio de mi hija, que murió a los 6 meses de gestación, de un paro cardíaco. No hay palabras….sólo un largo caminar, por rincones internos, por silencios profundos, viviendo en sincronías que sólo yo soy capaz de entender, en mensajes de mariposas y jardines imagi-reales. Te abrazo fuerte.

  4. Estar sin estar…pasear a la luz del dia con el corazon en la noche…
    Hay muchas maneras de morir y yo lo hice un poco cuando ellos me dejaron…5 embarazos 4 hijos en la tierra y tres en las estrellas.
    Un abrazo.

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